NEIL YOUNG EN MADRID. LOVE AND ONLY LOVE
Jueves, 11 Marzo 2010
Hacia las 11 de la mañana del viernes 27, mismo día del concierto, llegué a Madrid ("Madriz" para los madrileños, "Madrit" para los catalanes). Hacía años que no visitaba la ciudad, y me pareció que estaba en un "estado de forma" envidiable. La clave de Madrid es que no ha moldeado su autenticidad para agradar más al forastero. En las zonas de Malasaña, Huertas, Chueca y Lavapiés hay un ambientazo increíble en las calles y en los bares. Buen rollo por todas partes y muchas ganas de fiesta es lo que hay en Madrid hoy en día... como siempre, vamos.
Después de callejear todo el día por la capital del estado, y de hacer unas cuantas turistadas, me fuí para el Santiago Bernabéu. Desde allí salían los autocares para el festival ese de los cojones. Todo superbien organizado. Centenares de buses que hacían el recorrido Madrid-Festival, Festival-Madrid, y que según pude ver, dieron abasto de sobras a la gran demanda, tanto a la ida como, sobre todo, a la vuelta. Cuando entré en el recinto me dí cuenta enseguida de que aquello, tal y como me temía, era más parecido a Port Aventura que a un festival musical. Habían hasta tiendas del Corte Inglés!!!. Vaya puta mierda de sitio para ver a Neil por primera vez. Intenté evadirme de todo aquello. Mi misión estaba clara, y mi plan, perfectamente estudiado. En cuanto acabara de tocar el jodido cantante español que actuaba antes de Neil, y aprovechando la gran cantidad de gente que saldría de allí, yo iría tomando posiciones, y acercándome cada vez más al escenario. No salió mal del todo. Llegué bastante cerca, aunque no a primera fila, por que para mi sorpresa, aquello estaba lleno de fans de Neil... que habían ideado el mismo plan que yo!!! La veteranía es un grado.
Se apagan las luces. Tengo todos mis chakras cargados de energía, a punto de estallar. Ha llegado el momento. Un escalofrío sube por todo mi cuerpo hasta que me sale por la cabeza. Voy a entrar en contacto con Dios... y encima va vestido de blanco, el muy cabrón!. "Mr Soul" abre la noche. Jamás el título de una canción definió tan bien a su interprete. Alma, pura alma es Neil Young, el alma más pura del Rock n'roll. No tardó en tocar "Cinnamon Girl" (http://es.youtube.com/watch?v=4JJ70SBKWeA) ni "Hey hey my my" (http://es.youtube.com/watch?v=DSCUC-wElkM&watch_response). Yo me vuelvo absolutamente loco con esta última. Me quedo casi sin voz cantándola, sobre todo aquello de "my my hey hey, Rock n' roll is here to stay" y "hey hey my my Rock n' roll can never die". Neil está como siempre, absolutamente entregado, pese a algunos fallos en el sonido que le mosquearon un poco. La banda suena muy bien. Ben Keith, Peggy Young y Rick Rosas (más participativo que nunca, dejándose contagiar por la energía de Neil) estuvieron simplemente perfectos. Por cierto, ¿no era Ralph Molina el batería en esta gira?. Yo creía que sí. Me hubiera hecho ilusión ver a otro Crazy Horse en escena. El disco "Harvest" fue el que se llevó la palma. Tocó "heart of gold" (apoteósica), "old man", "the needle and the damage done", y para mi sorpresa, "words", que la alargó hasta el infinito, para luego empalmarla con, atención, "love and only love"!!!. Ni en sueños me hubiera imaginado que tocaría algo de "Ragged glory" sin crazy horse. "Love and only love" fue para mí lo mejor de la noche. Neil Young en estado puro, transportando a sus fans a otra dimensión. A su dimensión. Casi 20 minutos de orgasmos, contemplando a este entrañable abuelete haciendo el amor con su guitarra como yo nunca lo había visto en mi vida. Caras de aburrimiento en los no iniciados, y de felicidad absoluta en los fans.
Otro momento especial (todo el show fue especial, que coño!!) se produjo cuando interpretó él sólo, con el órgano, el tema "Mother earth" (otra de "Ragged glory"). Silencio absoluto entre el público mientras la interpretaba, y explosión de júbilo al acabar. Muy emocionante. Del último disco "Chrome dreams" tocó "spirit road" y "no hidden path", que tambíen alargó y alargó... y alargó hasta más no poder, llevándonos así al final del sueño... o casi, ya que para el bis, y cuando ya estaban empezando a desmontar el escenario, se guardó una sorprendente versión del "a day in the life" de los Beatles.
Es increíble que un artista histórico como Neil, se pueda permitir el lujo de no tocar clásicos del calibre de "like a hurricane", "tonight´s the night", "powderfinger", "Cortez de killer", o, sobre todo "Rockin' in a free world" (mi gran decepción), y salir más que victorioso del trance. Cada vez que pienso en los motivos que me impidieron verle en la gira que hizo por aquí en el 2001 me pongo malo, sobre todo teniendo en cuenta que vino con Crazy Horse. Pero en fin, como dice un amigo mío (aunque yo no esté del todo de acuerdo), el pasado no existe, no importa de dónde venimos, sino dónde estamos. Pues eso, que me lo perdí hace 7 años por imbecil, pero hoy ya puedo decir con un escalofrío por todo el cuerpo, que Dios sí existe. Yo lo he visto. Sólo me falta Petty, algún día, con un escalofrío por todo el cuerpo, podré decir exactamenten lo mismo.
Tras esta cita con la historía, y aprovechando mi estancia en Madrid, al día siguiente me fuí al museo reina sofía a alucinar con la obra de Dalí y a emocionarme con "El Guernica" de Picasso. Vaya fin de semana de emociones.















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